"PEDALEANDO VIVO, DISFRUTO Y APRENDO"

 

Son interminables las historias que hoy podemos conocer a través de las redes sociales de PERSONAS QUE DECIDEN VIVIR EXPERIENCIAS DE RUTAS, a su manera y su estilo.

Vivimos en la  época que conocer el mundo y sus culturas se ha facilitado, por la manera de viajar y llegar a diferentes destinos. No importa la edad que tengas,  porque si te lo propones lo logras, solo hay que salir de la zona de confort y estar dispuesto a vivir, dejando muchas cosas de lado. Pero...te aseguro que cuando hayas terminado tu viaje tu serás una nueva persona para bien. Lo que has aprendido en ruta, lo que conociste  y has  disfrutado; te aseguro que te lo perderás si te quedas en tu entorno. Claro, no toda persona debe hacerlo, pero si aquellos que tienen la inquietud de descubrir nuevas cosas y experiencias y estar dispuesto a dar ese paso. Maneras de viajar muchísimas. Historias miles que nos comparten lo vivido, Aprendiendo a ser viajeros y menos turistas, eso es lo que llena tu persona, eso es lo que te hace descubrir el  sentirte feliz. 

Hoy de la mano de Juan viviremos un poquito el encanto de su viaje.


Soy: Juan Luis Padilla Jiménez , de 36 años de edad
Profesión Odontólogo
de Murcia - España

Pedalear, pedalear y avanzar; lento o un poco más rápido todo dependerá de las ganas o del factor climático, Estimado Juan ¿Qué sientes cuando avanzas en tu bicicleta en una ruta desolada?

 Las rutas desoladas son siempre un reto con mayor dificultad. No solo porque haya que planificarse más, la compra de víveres y el agua, si no por un factor motivacional. Al pedalear solo me enfrento a mi mismo y ese sentimiento de aislamiento en paisajes amplios a veces hace que el camino parezca infinito. Es una lucha que se vuelve más mental que física y necesito más concentración. Cuando este tipo de caminos además me ofrecen climas adversos o cuestas infernales y el cansancio que siento me desborda, solamente pienso que toda esta adversidad es pasajera y en muy poco tiempo estaré en la meta del día y al calor de mi carpa y cocinando algo rico.  



¿Qué te motivó a elegir este desafío que te has propuesto?

Las ganas de aventura principalmente y el tener una historia que contar. El yo que experimenta, en el momento de pedalear, siente que la mayor parte del tiempo es una actividad dura, pero luego, cuando pasa el tiempo, recuerdo con mucho cariño las etapas y paisajes que he visto. 

 Ahora cuéntanos de donde eres y como es la ciudad de donde provienes.

Soy de Murcia, ubicada en el sureste de España, en la costa del mediterráneo. Si bien la ciudad no se encuentra pegada al mar, éste muy cerca, como a unos 40 km, y eso hace que lo sintamos muy presente. El clima es más bien árido ya que llueve muy poco, estamos rodeados de huerta, en su mayoría limones y hay muchas montañas al rededor, bajas pero entretenidas. La ciudad no es muy turística, quitando la catedral, alguna calle antigua y algún museo de arte sacro, no hay mucho que ofrecer. Lo que si resaltaría es lo activo que son sus calles debido a lo que le gusta a los murcianos salir de sus casas y disfrutar con alegría de la vida exterior y de nuestra gastronomía en cualquier rincón de la ciudad

Desde España; diríamos que había que cruzar el charco para llegar a este continente. ¿ En qué país decides comenzar esta aventura y tu bici la traes o la compras en Sudamérica?

Decidí empezar en Quito, Ecuador atraído por sus numerosos volcanes. Quería empezar a lo grande y ese país me lo sirvió en bandeja. La bici y todo mi equipo lo monté en el avión.

A pocos km de llegar a volcán Quilotoa, Ecuador

 

 En el país del comienzo de esta travesía, ¿Qué es lo primero que haces antes de ponerte en marcha como ciclo viajero?

 Nada más llegar tuve que desembalar la bici y las alforjas con todo mi equipo. Tardé unas 2 o 3 horas en montarlo todo. Cerca de Quito, en Tumbaco, me esperaba Santiago. Este señor dirige una casa ciclista en esa ciudad. Estos lugares son hospedajes que los dueños ofrecen a viajeros ciclistas normalmente de forma desinteresada o mediante la aportación de una mínima cantidad de dinero. Sirven de puntos de encuentro donde compartimos con otros viajeros información, historias y buenos momentos y a parte como ayuda para alguna reparación de la bici. En mi caso, me sirvió mucho para planificar mis primeros pasos. 

Cuando armaste tu viaje ¿Planificaste todos los destinos desde el comienzo o decides elegirlos a medida que avanzas?

Yo fui con una idea en bruto y una serie de puntos que quería ir cumpliendo, pero en un viaje tan largo es difícil salir con todo planificado. Sabía que quería llegar a Argentina, pasando por los andes de Perú, Bolivia y Chile, pero no sabía exactamente por dónde. A lo largo del recorrido fui conociendo viajeros que me fueron recomendando lugares para visitar y es así como he ido trazando el recorrido, básicamente sobre la marcha.

Primer día en Perú. Entré por la frontera de La Balsa e hice una parada para merendar algo caliente.
 

Juan; ¿Tienes alguna anécdota que hayas vivido en Ecuador y que guardes en tu  corazón?

 Recuerdo el día que, volviendo del volcán Quilotoa, pasé por un pueblo diminuto que habían varias galerías de arte. Iba pedaleando con otro compañero de viajes y entramos a pedir algún lugar para tirar la carpa a la protección del viento. Nos recibió un señor que era pintor. Nos enseñó toda su obra, una colección muy grande de pintura indígena, y contó muchas historias sobre lo que le inspiraba y sobre y su infancia en el lugar. Resulta que en ese mini pueblo viven familiares suyos también pintores. Nos mostró que incluso había realizado exposiciones en Estados Unidos y Europa. 

¿En que fecha iniciaste este viaje y cuanto tiempo decides dedicarle ?

 Inicié en agosto de 2022 y quiero volver a a España para navidades de 2023. Si todo va bien, allí intentaré hacer un final de viaje hasta Turquía finalizando en torno a julio de 2024.

 En tu travesía hay muchos cordones montañosos, ¿Cuáles has pasado en cada país que llevas visitando?

 Básicamente por la cordillera andina y sus ramificaciones en cada lugar. Es una cordillera que va desde Venezuela hasta la Patagonia Argentina. 

Saliendo de Oyon, Perú. Empujando la bici por el mal estado del camino, el último km hasta la cima llegando hasta los 4800 msnm


 Cruzaste la cordillera de los Andes en Argentina ¿Cuál es el paso internacional que pasaste y qué se siente  vivirlo desde la bicicleta?

 En ese punto realicé un paso internacional llamado paso de Agua Negra. Fue un reto muy especial. Fueron 2 días y medio de subida desde Jáchal y 1 y medio de descenso, siempre con fuerte viento en contra. Tuve que tomar bastante provisión de alimento y el agua la podía conseguir de los arroyos en el camino. Recuerdo lo duro de pedalear en soledad, el cansancio que tenía todos los días, el viento azotador que no daba tregua. Recuerdo el frío en las noches  la inmensidad del lugar y sus cielos estrellados. El día de coronar tuve un poco de problemas con la altura, me sentía bastante mareado y se me quitó el apetito y la sed. Sentí una inmensa liberación al llegar a la cumbre a más de 4700 msnm. Ahí me encontré a un alpinista que me dio algunos consejos y me tranquilizó. El descenso fue una maravilla, las montañas que veía en ese lugar tan recóndito, los paisajes, tan vastos y áridos, sentía que estaba en otro planeta. Recuerdo el último con mucho cariño, cuando logré llegar a La Serena. Eran las 7 u 8 de la tarde y fui directo a la playa a ver el atardecer por el océano pacífico. Esa puesta de sol la recordaré por siempre.


La última aventura que realicé. La cima del paso agua negra en San Juan, Argentina. Conecta con  La Serena, Chile

Anécdotas que recuerdes en especial de la gente que vas conociendo .

 En general pedaleo por zonas rurales y suele ser gente de campo la que me va recibiendo. Recuerdo un día que me alojó en su chacra un señor mayor a unos km de Cusco. Me contaba sus historias de cuando era joven. Que se dedicaba a la política local y cómo se organizaban en su comunidad para ir creciendo y manteniendo su estabilidad. 

¿Cuáles son las comidas nuevas que has degustado  y en que países?

Adoro la gastronomía de los países que he ido pasando. En Ecuador me quedo con el encebollado. En Bolivia me encantaban los pasteles de queso y el api. Es como una merienda muy típica, había días que yo la tomaba en la mañana y repetía en la tarde. En Argentina adoro las empanadas y las tortillas de queso del norte. Son tan populares y están por todos lados que podría decir que como casi todos los días. Pero lo que más echo de menos son los ceviches de Perú y otros platos que allí preparan. Es la cocina que más me ha gustado por ahora

 ¿Qué esperas encontrar o descubrir en tus próximas rutas?

 Ahora me vuelvo a Cusco por otra ruta diferente a la que he traído y esperaré encontrar lo mismo que hasta ahora, puros andes retadores. Pero una vez allí me dirigiré a la selva y eso será un viaje bien distinto. Habrá calor, humedad, mosquitos, menos cuestas pero igual días de cansancio que esperaré sobrellevar con agrado. 

 Cuéntanos de tu bicicleta, que tipo de bici es; y que es ella para ti.

 Es una bici Gravel de horquilla rígida que compré en España. En concreto es una marca poco conocida ensamblada en Barcelona. Me ha dado momentos de alegría y de disgusto. He tenido varias averías con el cambio que he tenido que ir reparando sobre la marcha como he podido, sin una solución definitiva, debido a que algunas piezas no encontraba por donde pedaleaba. Eso me ha hecho aprender de mecánica y sobre todo entrenar la paciencia. A día de hoy estoy contento por todo los lugares que me ha dado oportunidad de conocer. 

¿Cuántos kms haces por día cuando el clima re favorece?

 Depende de muchos factores. Los principales son desnivel y el estado del camino. Si son rutas de mucha montaña y caminos de ripio puedo hacer en torno a 40 km, pero si hago tramos más planos en asfalto puedo llegar a superar los 100 km. Normalmente realizo etapas de 5 a 7 horas efectivas montado en bici. Si es época de lluvias o invierno en zonas más al sur hay menos horas de sol para pedalear, por lo que eso también influye. 



                       Saliendo de Concepción dirección a las yungas, paré en Alpachiri para tomar algo de energía con un mate para adentrarme en el Parque Nacional Aconquija


 ¿Dónde te hospedas y como sustentas tu viaje?

 El viaje lo sustento económicamente con ahorros y me suele hospedar con mi carpa a un lado de la ruta o pidiendo alojamiento a gente que me encuentro en el camino. También uso las aplicaciones couchsurfing y warm showers(Warm Showers es un servicio de intercambio de hospitalidad sin fines de lucro para personas que practican cicloturismo)  que es una red de viajeros que ofrece lugar para alojar y de esa forma también conozco gente local y puedo compartir con ellos los momentos de descanso entre etapas de la ruta. Eventualmente me alojo en campings o hospedajes económicos, pero intento evitarlo. 

 Juan ¿Qué es lo que este viaje te va enseñando y como tus sentimientos y valores se han afianzando?

 En este viaje voy aprendiendo mucho cada día. Principalmente me voy empapando de la hospitalidad de las personas que voy conociendo. Me encanta ese intercambio cultural y es difícil devolver en gratitud lo que hacen por mi cuando me ofrecen un rinconcito de su casa para dormir o invitan a una comida caliente, por lo que me llevo todo eso guardado en el corazón. Por otro lado me expongo a condiciones difíciles las cuales soy consciente de que sirven de entrenamiento para la vida. Todo es pasajero, el mayor de los cansancios, la mayor de las incomodidades, todo tiene un principio y un fin y se trata de poner mucha paciencia en ciertas ocasiones. Y por último creo que las estampas que me llevo, los paisajes tan recónditos, los atardeceres y amaneceres, los cielos estrellados, los pequeños momentos de plenitud y sintonía con la naturaleza, eso es algo que me llevo guardado en mi mente y que recordaré en el futuro con mucho cariño.

Gracias por compartirnos parte de tu vida y al leerte hemos viajado contigo, Te deseamos la protección de Dios en el resto de tus rutas y toda la felicidad diaria que estas experiencias te regalan.




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